jueves, 6 de marzo de 2008

Sobre la música - Harry Gregson - Williams - BSO Bridgets Jones

Aunque no estoy fisicamente enfermo ( o eso espero ), desde hace varios años, necesito tomar medicamentos de vez en cuando. Siempre acudo al mismo doctor para recibir consejo. Lleva tanto tiempo a mi lado que a veces pienso que me conoce mejor que a mismo. He tenido suerte porque además es especialista de mi dolencia particular. El efecto del fármaco que ingiero me suele acompañar durante varias horas. Puedo tomar toda la cantidad que necesite ( no crea dependencia ) y sus efectos siempre se manifiestan con la misma intensidad ( no crea tolerancia ). Aunque tiene efectos secundarios no entrañan riesgos.

¿Que qué me pasa?

Nada hombre....muy simple:

Mi dolencia es vivir como siento.
Mi médico especialista es mi corazón.
Y mi fármaco es una mélodia emotiva.

Así es como yo percibo la música. Un buen remedio para sanar el alma si se escucha con el corazón.

El 30 de Junio de 2006, durante el festival SONCINEMAD, tuve la oportunidad de acudir al concierto sinfónico que el compositor de bandas sonoras Harry Gregson-Williams ofreció en el teatro monumental de Madrid. Lo único suyo que había escuchado hasta ese momento, era el tema instrumental de la banda sonora de Bridgets Jones. Me gustaba tanto que fuí a un poco a ciegas, confiando en que el resto de sus obras fueran de una belleza similar.

Mi ilusión se iva perdiendo a medida que la orquesta iva interpretando las melodias.
No me decian nada, no me transmitian nada. Eran sosas y aburridas, llegó un momento hasta que desconecté y me puse a pensar en otros temas evadiendome de todo.

Me percaté que entre el público varias personas también empezaban a aburrise; bostezos, charlas e incluso algún precoz abandono ( mi amigo entre ellos ). Cuando todos estabamos mirando la hora para poder levantarnos y salir, empezaron a sonar los tímidos acordes de la banda sonora de Bridgets Jones. Poco a poco, la melodia creció en intensidad llegando a inundar toda la sala. Ya no se escuchaban murmullos. Por arte de magía, la gente habia vuelto a prestar atención. Miré a mi alrededor y contemplé algo que me emocionó más aun que la música en si. Las caras de las personas eran distintas; reflejaban otra estado ánimico mucho más tranquilo, más alegre.... Durante dos breves minutos algo especial se apodero de todos nosotros, nos unió la belleza que fluia por todas partes en forma de música. Fué breve pero maravilloso.

Ese instante fué tan intenso que pese a todo, el concierto valió la pena.

Aquí la teneis:

Harry Gregson-Williams - Banda sonora de Bridgets Jones

1 comentario:

mary0018 dijo...

Ayy que pena que no se pueda poner nota para cada cancion. Pondria un 10 para casi todas jaja. Son todas geniales, aunque algunas mejores que otras claro, te hacen olvidar todo...