domingo, 29 de mayo de 2011

Los hospitales son una enfermedad en si mismos

A parte de las propias dolencias de cada unos de los pacientes, a parte de esa enfermedad física, el hospital, es en si mismo una enfermedad más. Esa luz azul tan fría y helada, ese olor a medicinas que acaba invadiéndolo todo y asfixia cualquier agradable aroma del exterior, esa comida asquerosa e intragable que te hace sentir mas enfermo de lo que ya estas, los compañeros de habitación que se mueren y deliran, los gritos de madrugada, las enfermeras que irrumpen a media noche, cuando los pacientes agotados intentan conciliar el sueño reparador tan necesario como vivificante, esas enfermeras que demuestran su falta de vocación y de tacto de una manera amenazante, entrando a gritos y aniquilando cualquier intento de privacidad y de paz a los que sufren.
No quiero cargar contra el personal sanitario, en mi experiencia he encontrado personas maravillosas que aman su trabajo y lo demuestran día a día en el trato que dedican a sus pacientes, les ofrecen su cariño y les atienden con ternura, tratando de ponerse en su piel y animándoles con pequeñas pero poderosas sonrisas.
Hablo del hospital como un ente, lamentablemente lo que he descrito es lo que impera.
También he de decir, que debemos perder el respeto a los médicos, no son dioses, son personas que trabajan para nosotros y nos deben la información que necesitamos para dejar de elucubrar. Ponemos nuestras vidas en sus manos y debemos exigirles profesionalidad y dedicación. Preguntar y preguntar, sin tener miedo de increpar a ese medico que parece que nos está regalando su tiempo atendiéndonos. Si es un buen médico, seguro que comprenderá la angustia lógica ante una enfermedad y no tendrá ningún reparo en tratar de hacernos comprender que nos ocurre.
Los hospitales se pueden mejorar mucho, muchísimo... aquí queda mi reflexión.
Si algún paciente o algún familiar lee esto, mi cariño y energía. PACIENCIA y calma. Nervios templados y tener siempre en mente que es algo pasajero. Que es una etapa que se puede hacer mas o menos larga, pero que acabará. Ánimo.

Lo que yo pienso del sistema y el movimiento 15-M

La crisis económica es sólo el resultado de un ejercicio de codicia irresponsable por parte de eso que llaman "mercado". Un ente abstracto que aglutina poder y riqueza de una forma obscena, que exprime almas inocentes hasta dejarlas secas. Se materializa en las grandes corporaciones y en la banca, atontando a sus dirigentes con opulencia y privilegios hasta hacerles creer que pertenecen a una casta elitista excluyente.
Unos pobres hombres podridos de ego que ejercen de dioses del mundo por mandato propio. Alimentan a sus perros los políticos sustentando su permanencia en el trono de la ignorancia para que puedan tomar las medidas que consigan saciar su apetito feroz de codicia. Esos perros que matarían a su propia madre por no bajarse de la silla del poder. Niños de parbulítos vomitando la mierda ajena que es tan ajena como propia.
Mas desigualdad, mas paro, menos progreso, mas deuda, mas hambre, mas infelicidad, mas humillación, mas indignación. España, un país de izquierdas por mucho que algunos no quieran verlo, sale a la calle y grita una verdad contenida. Hace chirriar los oídos de toda esa escoria deshumanizada que los mira con desdén y desprecio. Ni si quiera les preocupa, desde su ego sienten asco por esos hombres inferiores y marginados y piensan con regozijo.. estaís fuera, sobráis, no nos importáis en absoluto. Todavía quedan muchos otros que nos alimentan, otros que aunque no quieran reonocerlo, saben que nos sirven de sustento. Tienen un sueldo medio, sus empresas les exprimen pero ellos trabajan sin rechistar, por miedo a perder lo poco que tienen, continúan con su vida rutinaria, amargados pero no lo suficiente, aun conservan sus pequeñas dosis de felicidad efímera. Una corta escapada el Sábado, un cine en un centro comercial masificado, una cena en un restaurante con buena pinta, no demasiado caro, lo justo para que les duela lo suficiente y puedan decirse a si mismos que pueden pagarlo, que el sistema funciona. Pienso para la masa, pequeños orgasmos.
El movimiento 15-M es lo opuesto, es la lucha por el equilibrio, es la fuerza que necesita irrumpir y mostrar la verdad. Reconocerse en todos y cada uno de nosotros para igualar el sistema y devolver la equidad y la justicia al planeta. Es una oportunidad maravillosa para sentirnos unidos. Por favor, por encima de todo, por encima de cada una de nuestras pequeñas realidades, existe un bien común por el que luchar, por el que ceder. Sintámonos reflejados en aquellos que han decido personificar ese espíritu, démosles nuestra simpatía y nuestro cariño. Lo que ellos consigan, será para todos.